Al principio nos sentíamos llenos de energía con la anticipación de ver a nuestros familiares, pero pronto se desvaneció. El zumbido constante del motor del carro y la carretera hizo que nos aburriéramos un poco. La autocomplacencia tomó el lugar del entusiasmo. Nos costó bastante salir de Virginia, y pronto nos dimos cuenta del largo viaje que teníamos por delante.
Pronto aprendimos que hay algo que se debe hacer al manejar distancias largas y es que tendríamos que detenernos cada trescientas o cuatrocientas millas para cargar el carro de combustible. Al hacerlo, aprovechábamos la oportunidad de pararnos, estirarnos y de ir al baño. A la hora de la cena, buscábamos un restaurante donde poder comer. Nunca habríamos llegado a nuestro destino sin haber hecho primero todas estas cosas.
Cuando llegamos al hogar de mis padres estábamos agotados por el largo viaje pero tan entusiasmados de ver a nuestra familia que nos negamos a tomar una siesta. Cada parada que hicimos para ponerle combustible al carro y para alimentarnos nos ayudó a alcanzar nuestro destino final.
Anticipación Desteñida
Cuando las personas aprenden acerca del Evangelio y de las promesas de Dios, se entusiasman mucho al principio. Pero pronto esa alegría y anticipación se desvanece. Los cristianos necesitamos recargarnos constantemente con las promesas de Jesús. Un reavivamiento continuo es necesario para llegar al destino final con abundante energía.
En su carta a Timoteo, Pablo dice lo siguiente: “Ten cuidado de tu conducta y de tu enseñanza. Persevera en todo ello, porque así te salvarás a ti mismo y a los que te escuchen” (1 Timoteo 4:16). ¡No renuncie! Continúe alimentando su alma con la Palabra de Dios, de manera que sus acciones reflejen la voluntad de nuestro Señor para toda la humanidad.
Si desea hacer algún comentario sobre este artículo, diríjase a Lea los comentarios de nuestros lectores
_______________________________
Por David Wolstenholm. Derechos © 2006 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. El texto bíblico ha sido extraído de la versión NUEVA VERSION INTERNACIONAL ® 2002.
|